Una sola pantalla, sin secciones de más
En un bautizo nadie se pone a explorar una invitación. Por eso esta es la más corta de las tres: misa, comida, padrinos y el botón de confirmar. Todo lo que sobra estorba, y aquí sobra casi todo.

Corta, clara y con lo que de verdad se pregunta: a qué hora es la misa y dónde es la comida.
Una invitación digital de bautizo es una página web sencilla que se manda por WhatsApp con la hora de la misa, el lugar de la comida y los padrinos, y que permite a cada familia confirmar su asistencia desde el celular.
Lo que cambia cuando el evento es bautizos.
En un bautizo nadie se pone a explorar una invitación. Por eso esta es la más corta de las tres: misa, comida, padrinos y el botón de confirmar. Todo lo que sobra estorba, y aquí sobra casi todo.
Casi siempre la iglesia está en un lado y la comida en otro, y esa es la pregunta que llega por WhatsApp veinte veces. La invitación las enseña separadas, cada una con su hora y su mapa, y deja de llegar la pregunta.
Es el dato que la familia busca primero. Van nombrados en su apartado, y si quieres, con su propio enlace y un mensaje distinto del que reciben los demás.
Tú haces dos cosas: escoger y repartir. Lo demás pasa solo.
01
Abres las plantillas en tu celular y las vives, no ves un catálogo de imágenes. ¿Ninguna te late? La diseñamos desde cero.
02
Fecha, lugares, código de vestimenta, fotos y tu lista de invitados. Una sola vez, todo junto.
03
Te dejamos escrito el mensaje de cada invitado, con su enlace. Los mandas tú, desde tu WhatsApp.
04
Confirmaciones en vivo. Mesas armadas a mano. El Excel del organizador cuando lo pidas.
Plantillas
Escoge cómo se va a ver. Todas traen lo mismo por dentro. Lo que cambia es cómo se siente al abrirla.
A medida
La diseñamos desde cero: tus colores, tus fotos, las secciones que tu evento pida. Por dentro es el mismo sistema, así que el panel y las mesas funcionan igual desde el primer día.
Precios
Cuesta menos que el pastel: un solo pago por evento, sin mensualidades y sin cobros por invitado.
Escoges una de las plantillas del catálogo y la vestimos con tus fotos, tus textos y tus colores. Es el camino más rápido: se publica en días.
La invitación y tu lista de invitados.
desde
Lo anterior y el acomodo de mesas.
desde
Todo, más el control de entrada con QR.
desde
Cómo se paga
01
Qué festejas, qué plan y qué diseño. Aquí mismo, en un minuto.
02
Por WhatsApp, según cuántos invitados sean. Sin anticipo.
03
Por transferencia. Tu invitación sale en cuanto entra el pago.
Lo que todos preguntan, y sale siempre en la primera llamada.
Sí. Es la misma estructura —misa, comida, padrinos— y solo cambia el texto y el diseño. Escríbenos y la ajustamos.
Sí, y es de lo que mejor funciona: no hay que instalar ni registrarse. Se toca el enlace en WhatsApp y se abre como cualquier página. Si alguien de plano no confirma, lo marcas tú a mano desde tu panel.
No. Es una página web: abren el enlace desde WhatsApp y ya, con música y todo. Sin registros y sin bajar nada.
Confirman en la invitación, que es el camino principal. WhatsApp solo te avisa a ti y manda los recordatorios. Si un día falla, todo lo demás sigue funcionando igual.
Sí. Es una página, no una imagen: se actualiza sola. Quien vuelva a abrir su enlace ya ve la hora nueva o la dirección corregida. No mandas nada otra vez.
Se lo vuelves a mandar desde tu panel, con el mensaje ya escrito. Es el mismo enlace de siempre: si ya había confirmado, su respuesta sigue ahí.
No. Cada enlace abre a un solo invitado, el suyo. Aunque alguien juegue con la dirección, no hay forma de sacar la lista. Completa solo la ves tú, desde tu panel.
Sigue abierta durante el evento y un tiempo después. Al archivarla, la invitación se apaga y tú te quedas con el Excel de quién asistió.
Por transferencia. En cuanto confirmamos el pago publicamos tu invitación y te mandamos el acceso a tu panel.

Contesta tres cosas: qué festejas, qué plan y qué diseño. Seguimos por WhatsApp. Menos de un minuto y no te compromete a nada.